La vicepresidenta venezolana exige prueba de vida de Maduro y su mano derecha habla de muertos tras el ataque
En Caracas, vecinos reportaron al menos siete explosiones y el sobrevuelo de aeronaves a baja altura alrededor de las dos de la madrugada.
La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, afirmó en la madrugada de este sábado que desconoce el paradero del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, y exigió una prueba de vida de ambos tras la ofensiva militar de Estados Unidos.
Según el relato oficial, el ataque incluyó bombardeos sobre instalaciones civiles y militares en distintos estados del país. En Caracas, vecinos reportaron al menos siete explosiones y el sobrevuelo de aeronaves a baja altura alrededor de las dos de la madrugada. Horas más tarde, el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que Maduro y su esposa fueron capturados y trasladados fuera de Venezuela.
Rodríguez afirmó que desde entonces no hubo comunicaciones con el mandatario. «Desconocemos el paradero del presidente Nicolás Maduro y de la primera combatiente, Cilia Flores», señaló en un mensaje televisado, en el que reclamó una «fe de vida» y denunció un ataque que, dijo, compromete la estabilidad del país.
El hijo de Maduro llamó a la movilización
Nicolás Maduro Guerra, diputado e hijo del mandatario, difundió un comunicado en el que convocó a la movilización de las fuerzas sociales y políticas afines al oficialismo. Sostuvo que el objetivo de la operación estadounidense es «apoderarse de los recursos» del país y calificó lo ocurrido como «agresión militar» contra territorio venezolano.
A través de redes sociales, advirtió que la situación «amenaza la paz y la estabilidad internacional» y responsabilizó a Washington por el riesgo para la población civil.
Declaración de estado de emergencia y pedido a la ONU
El gobierno chavista declaró el estado de emergencia en todo el territorio y emitió un comunicado en el que habló de una «gravísima agresión militar perpetrada por el gobierno de Estados Unidos contra territorio y población venezolana». En paralelo, el canciller Yván Gil informó que Caracas solicitó una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU para denunciar el operativo y cuestionar su legalidad.
Cabello denunció muertos y ataques a civiles
Diosdado Cabello, ministro del Interior y figura central del oficialismo, aseguró que hubo venezolanos muertos durante la ofensiva y sostuvo que se lanzaron bombas contra zonas civiles. Rodeado de militares, afirmó que el país «se mantiene en calma», pero pidió a la población mantenerse alerta y evitar provocaciones.
«Concretaron un ataque contra un pueblo que dormía», dijo, al tiempo que reclamó pronunciamientos de gobiernos y organismos internacionales.
La operación anunciada por Washington
Donald Trump informó que Estados Unidos ejecutó una operación «a gran escala» en Venezuela y dio por confirmada la captura de Maduro. Tras los reportes de explosiones y el despliegue aéreo nocturno, el gobierno venezolano denunció daños en instalaciones civiles y militares y calificó el operativo como un «ataque imperial».




