Fracasó la vinculación de un adolescente con sus futuros padres: deberán pagarle el psicólogo

Se trata de un menor que regresó al sistema de protección estatal luego de interrumpirse una guarda con fines de adopción. Ante esa situación, el Juzgado ordenó a los guardadores cubrir los gastos del tratamiento psicológico del joven y los traslados necesarios.

El Juzgado Civil, Comercial, de Familia, Niñez y Adolescencia con Competencia Administrativa de la ciudad de Santo Tomé, resolvió revocar una guarda con fines de adopción y ordenó a los guardadores afrontar los gastos del tratamiento psicológico y traslado de un adolescente, luego de que el proceso preadoptivo fuera interrumpido a pocos días de iniciada la convivencia. El juzgado dictó una sentencia de guarda con fines adoptivos. 

El adolescente se encontraba realizando salidas convivenciales, en el marco de un proceso preadoptivo autorizado por organismos de protección y equipos interdisciplinarios. Los informes iniciales indicaban que la integración familiar había comenzado de manera favorable y que el joven había manifestado su intención de continuar con el proceso.

Sin embargo, a pocos días de iniciada la convivencia, los guardadores comunicaron su decisión de desistir del proceso. Según consta en las actas remitidas al Juzgado, la situación se produjo luego de un conflicto vinculado a cuestiones escolares y rutinas de estudio.

Los equipos técnicos señalaron que el adolescente aún no se encontraba escolarizado al momento de la convivencia y que previamente se había recomendado a los adultos que el proceso de adaptación fuera gradual, debido a la historia de vulnerabilidad y cambios atravesados por el joven.

En los informes también se indicó que no existieron conductas agresivas ni episodios de violencia por parte del adolescente y que las dificultades observadas eran compatibles con situaciones frecuentes en jóvenes que atravesaron institucionalización y contextos complejos.

EL IMPACTO EMOCIONAL DE LAS VINCULACIONES FALLIDAS

En el expediente judicial, los equipos técnicos advirtieron sobre las posibles consecuencias emocionales que puede generar en niños y adolescentes la interrupción de un proceso adoptivo, especialmente en casos atravesados previamente por abandono, violencia o institucionalización.

Los informes remarcaron que las dificultades emocionales, escolares o vinculares forman parte de situaciones frecuentes en adolescentes que atravesaron contextos de vulneración de derechos y que requieren acompañamiento sostenido por parte de los adultos y de los equipos especializados.

También señalaron que los procesos de guarda con fines de adopción implican intervenciones estatales, recursos institucionales y la construcción progresiva de vínculos afectivos, por lo que una desvinculación puede producir nuevas situaciones de revictimización.

LA DECISIÓN JUDICIAL

La resolución judicial vinculó la cobertura del tratamiento psicológico al deber de reparación derivado de las consecuencias generadas durante el proceso de vinculación.

En ese marco, el abordaje terapéutico fue considerado una medida orientada a acompañar al adolescente y reducir el impacto emocional provocado por la interrupción del proceso adoptivo.

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