El Gobierno impulsa una nueva ley de Sociedades: qué cambios propone y cómo impactará en las empresas
El proyecto que enviará el Ejecutivo al Congreso busca flexibilizar la creación y organización de compañías, habilitar sociedades automatizadas con inteligencia artificial y reducir controles estatales sobre la actividad privada.
El gobierno de Javier Milei enviará al Congreso un proyecto para modificar la Ley de Sociedades con el objetivo de simplificar trámites, ampliar la libertad contractual y adaptar el régimen empresarial a nuevas herramientas tecnológicas como la inteligencia artificial y blockchain.
La iniciativa fue elaborada por el Ministerio de Desregulación y Transformación, el Ministerio de Justicia y la Secretaría Legal y Técnica. Según explicó el Ejecutivo, la propuesta apunta a reemplazar el esquema actual por uno con menor intervención estatal y mayores márgenes de autonomía para las empresas.
El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, sostuvo que el proyecto busca dejar atrás un sistema «rígido y anacrónico» y avanzar hacia un marco basado en la libertad contractual. En la misma línea, el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, afirmó que la reforma pretende reducir litigios y facilitar la llegada de inversiones.
Uno de los cambios centrales es que las normas de la ley pasarán a tener carácter supletorio, es decir, prevalecerá lo que establezcan los estatutos societarios salvo excepciones puntuales. Además, los registros públicos no podrán imponer restricciones adicionales a las previstas en la ley.
El proyecto también elimina exigencias sobre el objeto social. Las empresas podrán desarrollar múltiples actividades sin necesidad de relación entre ellas y, si el estatuto no especifica un objeto determinado, se considerará habilitada cualquier actividad lícita.
Otro de los puntos destacados es la incorporación de instrumentos de inversión convertibles. Este mecanismo permitirá que inversores aporten capital sin convertirse inmediatamente en socios ni asumir responsabilidades sobre las deudas de la compañía hasta ejercer su derecho de participación.
La propuesta además habilita la renovación automática del plazo de duración de las sociedades y establece que los mandatos de directores y síndicos serán indefinidos, salvo disposición contraria en el estatuto.
En materia tecnológica, el texto reconoce legalmente a las «Sociedades Automatizadas», empresas operadas mediante algoritmos o inteligencia artificial sin intervención humana cotidiana. También incorpora las denominadas DAO, organizaciones autónomas descentralizadas que utilizan tokens y registran operaciones en blockchain. Ambas figuras contarán con personalidad jurídica y responsabilidad limitada.
La iniciativa prevé también una digitalización integral del funcionamiento societario. Se habilitarán domicilios electrónicos, libros digitales, asambleas remotas y constitución de empresas mediante firma digital o electrónica.
Otro aspecto relevante es la posibilidad de que las sociedades sometan sus conflictos internos a arbitrajes privados o incluso a legislación extranjera, una modalidad que el oficialismo considera clave para atraer inversiones internacionales.
Además, el proyecto simplifica reorganizaciones empresarias. Cuando una sociedad controle el 100% de otra compañía, podrá absorberla directamente sin necesidad de trámites asamblearios adicionales.
Los principales cambios que propone el proyecto
- Las normas de la ley pasarán a ser supletorias y prevalecerá lo que definan los socios en el estatuto.
- Se eliminarán restricciones burocráticas en los registros públicos.
- El objeto social podrá ser amplio y abarcar múltiples actividades.
- Las empresas podrán constituirse y operar íntegramente de manera digital.
- Se reconocerán sociedades automatizadas manejadas por IA y organizaciones DAO.
- Se incorporarán nuevos instrumentos de inversión convertibles.
- Los cargos directivos tendrán duración indefinida salvo pacto contrario.
- Se habilitarán arbitrajes privados y aplicación de legislación extranjera en conflictos societarios.
- Las fusiones y absorciones entre empresas de un mismo grupo serán más ágiles.




