Especialista advirtió: “Hay que preparar los centros de evacuados”

El ingeniero Juan José Neiff se refirió a las abundantes lluvias y al aumento en los niveles de los ríos Paraná y Uruguay. Expuso que mientras las altas cuencas mantengan altos niveles de agua, los ríos seguirán afectando a la población ribereña.

Las últimas dos semanas del mes de octubre y la primera semana de noviembre se han caracterizado por presentar fenómenos meteorológicos poco vistos hasta este momento de 2023 y en los últimos dos años en la región.

Es que el déficit hídrico, tanto en caudales en los ríos y arroyos de la provincia, la falta de lluvias en la región y la sequía extrema que permaneció más de tres años no permitían que estos fenómenos se produjeran.

Hoy la situación ha comenzado a mostrar matices y en algunos casos presenta realidades completamente distintas a lo que se veía hace meses.

El problema que aqueja en la actualidad está vinculado a la crecida de los ríos Paraná y Uruguay, sobre todo a aquellas localidades ubicadas a la vera de estos ríos. Si bien los comportamientos de cada uno son distintos, hoy el problema lo tienen ambos, ya que las lluvias en los ríos superiores son abundantes y el caudal de agua que baja de los afluentes es muy superior a los valores normales y generan crecidas repentinas como las que se está experimentando en Corrientes actualmente.

En este sentido, el programa Desayuno, emitido por Radio Dos, habló con Juan José Neiff, investigador del CONICET y CECOAL. Este analizó la situación de la creciente de los ríos en Corrientes y anticipó que continuarán en ascenso. Además advirtió que aumentará el número de evacuados.

“Lamentablemente es la perspectiva que tenemos porque está abriendo el tiempo en la cuenca alta y sigue lloviendo en Brasil. La perspectiva que hay para el Estado de Paraná y las ciudades que de alguna manera están vinculadas a la Cuenca del Paraná es de lluvias importantes en los próximos días, con lo cual esto nos lleva a una situación todavía más crítica. Y ya estamos en noviembre, que es casi el comienzo del período de lluvias importantes que va prácticamente hasta fines de marzo”, explicó Neiff.

Respecto de la crecida abrupta dijo: “Sorprendió esta situación, ya que por un lado hubo concentración de lluvias de mucha magnitud y por otro lado la creciente se está manifestando a una velocidad mayor que años anteriores. O sea, hay crecidas de 20, 30 centímetros en un día. Eso no se ha dado en períodos anteriores que hemos tenido de creciente y pone en juego todo lo próximo al río, a las viviendas”.

Además explicó que esta crecida se debe en la mayor parte a la mayor cantidad de agua que ha caído en corto tiempo. “Y, por otro lado, sabemos que las dos cuencas, las del Paraná y del Uruguay se comportan de forma diferente. La cuenca del Uruguay tiene pendientes mayores, entonces el tiempo de concentración del agua es menor, es de esperar que sean las crecidas más rápidas y las bajantes también más rápidas, justamente por eso, porque las pendientes del terreno son más pronunciadas”.

En ese mismo sentido remarcó: “Los niveles que están alcanzando en los últimos días señalan que no es como pensábamos, como una crecida moderada, sino que pinta para una cosa más de proporciones mayores”.

“Seguramente que va a aumentar la cantidad de evacuados, no sabemos cuánto porque dependerá de cómo sigan las lluvias”, advirtió.

“Hay dos tipos de embalses, los embalses de acumulación, eso es Itaipú, por ejemplo, que tiene posibilidad de acumular agua por su forma y por la magnitud de su cota. Y los otros embalses como Yacyretá son los que tienen posibilidad de retener agua, o sea de amortiguar una crisis. Tienen que largarlo de muchísimo tiempo. Las presas en su caso lentifican un poco las crecientes porque el chorro de agua que viene de la alta cuenca se lamina en una superficie más grande y eso hace que haya un retardo de la onda y generalmente, de alguna manera, la sumatoria de represas puede amortiguar unos centímetros la magnitud de una creciente máxima. Sin embargo, son centímetros, no es que se pueda decir que con las presas se puede controlar una creciente como la que estamos viviendo. Apenas una amortiguación leve del fenómeno natural”, explicó respecto del funcionamiento de las represas en la crecida de los ríos.

“Si algún irresponsable abre las puertas de golpe, ese golpe podría causar seguro una catástrofe. Pero esto no ocurre porque hay normativas, hay protocolos de funcionamiento y así que en ese momento no se puede decir que Yacyretá haya agudizado el proceso creciente”, aclaró.

“En el verano podrían aumentar las precipitaciones”

De cara al futuro inmediato, Juan José Neiff sostuvo: “Lo que hoy estamos viviendo es una configuración más adecuada a una sequía que a una inundación. Sin embargo, esto no significa que con el correr de los meses estas características puedan cambiar”.

“En el verano podrían aumentar las precipitaciones, siempre y cuando se generen las condiciones para ello, pero debemos saber que estos cambios no son repentinos, se trata de condiciones climáticas que se van generando con el correr del tiempo”, explicó el magíster.

Neiff coincidió en que las temperaturas del mar se han mantenido estables hasta ahora, pero podrían aumentar gradualmente en el futuro. No hay un fuerte fenómeno de El Niño en Sudamérica y no se espera un gran aumento en las crecidas de los ríos. En cuanto a las lluvias, es posible que haya un aumento en los últimos días de octubre, pero no se pueden confirmar datos específicos. Sin embargo, se debe estar preparados para posibles incendios debido a las altas temperaturas pronosticadas para el verano.

Medidas de control

Ante esta situación, el especialista sostuvo que se deben tomar algunas medidas de precaución para evitar problemas posteriores. Señaló como algunas de las posibilidades el control y mantenimiento de los caminos, el control con los residuos sólidos urbanos y los canales de desagüe para no generar anegamientos y anticipar la preparación de los centros de evacuados.

“La primera medida a implementar es el control de las vías de acceso. Sabemos que las rutas, puentes, no tienen la misma sostenibilidad, la misma capacidad de sustentación. Cuando el suelo está embebido, entonces se puede producir algún tipo de problemas si hay sobrecarga, especialmente con camiones o este tránsito pesado”, indicó.

Por otro lado, señaló que se debe hacer hincapié en el control de los desagües urbanos y suburbanos. “Es importante trabajar en el mantenimiento de los canales de evacuación y de las vías de evacuación en la ciudad mas allá de que sea una cuestión que debía haber estado hecha, así que no es una recomendación a dar”.

“El tema del control de los residuos sólidos es otro punto, evitar sacar las bolsas de basura en un horario inadecuado, evitar dejarlos en el suelo, evitar tirar residuos en las calles. A veces para los fines de semana la gente suele dejarlos en la costanera o por ahí suelen tirar recibos en las veredas y todo eso con una lluvia fuerte complica aún más la situación”, opinó.

Por último, hizo mención a la preparación de los centros de evacuados. “Sería importante informar a la población en forma inmediata cuáles son los sitios vulnerables y los sitios de cuidado en los cuales hay que prever evacuación o traslación de centros de evacuación porque seguramente aumentará la cantidad de evacuados. No sabemos cuánto porque dependerá de cómo sigan las lluvias.

Ríos

En cuanto a la situación de la creciente, la explicación estuvo a cargo del director de Defensa Civil, Eulogio Márquez, quien recordó que el río Uruguay se encuentra “en franco aumento” debido a la cantidad de agua que ha caído en la represa de Foz do Chapecó.

Por otro lado, el río Paraná también sigue creciendo debido a las lluvias y la liberación de agua en la represa de Itaipú.

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