Arranca diciembre pero postergan la suba de precios en combustibles

El Poder Ejecutivo publicó el Decreto 840/2025, que modifica nuevamente el esquema de actualización del Impuesto a los Combustibles Líquidos y al Dióxido de Carbono.

El Gobierno nacional oficializó una nueva modificación en el esquema tributario que pesa sobre las naftas y el gasoil, según informó Surtidores. 

A través del Decreto 840/2025, firmado por el presidente Javier Milei y publicado en el Boletín Oficial, se redefine el cronograma de aplicación de los incrementos pendientes del Impuesto a los Combustibles Líquidos y del Impuesto al Dióxido de Carbono, cuyos ajustes por inflación se encontraban parcialmente postergados desde 2024.

La medida se apoya en un extenso marco normativo que incluye la Ley 23.966, sus sucesivas modificatorias y una serie de decretos que, desde 2018, ordenan la actualización trimestral de los montos fijos del ICL y el IDC, según la evolución del Índice de Precios al Consumidor.

De acuerdo a ese esquema, los incrementos deberían haberse aplicado de forma automática cada enero, abril, julio y octubre, con efectos desde el mes siguiente. Sin embargo, frente a la aceleración inflacionaria registrada desde 2023, distintos gobiernos optaron por diferir esas subas para evitar un fuerte impacto en los surtidores.

El Decreto 617, dictado en agosto de 2025, había establecido que los incrementos acumulados (correspondientes al año calendario 2024 y al primer y segundo trimestre de 2025) entrarían en vigencia el 1 de diciembre de 2025. A eso se sumaría la actualización del tercer trimestre de este año, generando un salto impositivo que presionaría directamente en los precios finales de las naftas y el gasoil.

Con la nueva medida, ese esquema vuelve a recalibrarse. El texto sustituye el párrafo introductorio del artículo 1° del Decreto 617 y determina que los remanentes de las actualizaciones de 2024 y de los tres primeros trimestres de 2025 recién tendrán impacto pleno a partir del 1 de enero de 2026. 

De esta manera, el Gobierno busca «estimular el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible», según argumenta en los considerandos.

No obstante, la norma sí establece un incremento parcial que regirá únicamente entre el 1 y el 31 de diciembre de 2025.  Para ese período, se fija una suba acotada en los montos del ICL y del IDC: en el caso de las naftas (sin plomo hasta y más de 92 RON y nafta virgen), el impuesto sobre los combustibles líquidos se incrementará en $16,377 y el tributo al CO₂ en $1,003. Para el gasoil, el aumento será de $13,546 para el ICL, $7,335 para el tratamiento diferencial patagónico y $1,544 para el IDC.

Este ajuste limitado funcionará como una transición previa al aumento integral que comenzaría a regir desde el 1 de enero de 2026. Allí, se computarán de manera completa los montos correspondientes a la actualización anual de 2024 y a los tres primeros trimestres de 2025, lo que implicará un impacto mayor sobre los precios.

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