León XIV encabezó el Via Crucis y lanzó un mensaje contra la guerra
El Pontífice presidió la ceremonia en el Coliseo de Roma ante miles de fieles y cuestionó con dureza el uso del poder en medio de los conflictos armados actuales.
En su primera celebración de Semana Santa como Papa, León XIV presidió el tradicional Via Crucis en el Coliseo de Roma, donde reunió a miles de fieles y centró su mensaje en el rechazo a la guerra y los abusos de poder.
El rito, que recrea el camino de Jesús hacia el Gólgota a lo largo de 14 estaciones, tuvo un gesto distintivo: el Pontífice llevó la cruz durante todo el recorrido. Se trató de una decisión poco habitual, que no se repetía desde el papado de Juan Pablo II.
Desde el inicio, León XIV marcó el tono de la celebración con una reflexión directa sobre la realidad contemporánea. Planteó que el camino de la fe no transcurre en escenarios ideales, sino en medio de tensiones, ruido y contradicciones, con creyentes, pero también con quienes cuestionan o rechazan.
Las meditaciones fueron encargadas al franciscano Francesco Patton, ex custodio de Tierra Santa. Los textos apuntaron desde la primera estación a interpelar a quienes detentan poder, con una mirada crítica sobre las decisiones que afectan a otros.
Durante la ceremonia, cada estación incluyó el rezo del Padre Nuestro en latín, mientras el Papa sostenía la cruz frente al anfiteatro iluminado.
La celebración también estuvo atravesada por la memoria de Francisco, fallecido el 21 de abril de 2025. A casi un año de su muerte, su figura estuvo presente en esta Semana Santa: aunque no participó del Triduo Pascual por su estado de salud en aquel momento, dejó escritas las homilías y meditaciones, y mantuvo gestos simbólicos como su visita a la cárcel Regina Coeli para reunirse con personas privadas de la libertad.




