Nuevo desafío a Milei: el Gobierno británico prorrogó por cinco años las licencias petroleras en Malvinas

La medida alcanza a todos los permisos offshore vigentes y contempla una posible extensión adicional de dos años. Londres respaldó la decisión en medio de las acciones impulsadas por Argentina contra las empresas que exploran hidrocarburos en la zona.

El Gobierno británico profundizó su respaldo a la explotación petrolera en las Islas Malvinas y avaló la extensión por cinco años de todas las licencias offshore actualmente vigentes en las aguas que rodean al archipiélago, en medio de una creciente disputa con la Argentina por el avance de proyectos hidrocarburíferos en el Atlántico Sur.

La decisión fue anunciada este lunes por la administración británica de las islas, que precisó que cuenta con el «pleno apoyo» del Gobierno del Reino Unido. Los permisos, actualmente en etapa de exploración, podrán además ampliarse por otros dos años si las compañías cumplen satisfactoriamente con los programas de trabajo establecidos.

El movimiento de Londres se produce después de que el Gobierno argentino endureciera durante septiembre las acciones contra las petroleras, accionistas y compañías proveedoras vinculadas con la exploración y explotación de hidrocarburos en Malvinas sin autorización nacional.

En ese contexto, el Reino Unido dejó en claro en los últimos días que respaldará a las empresas que continúen operando en el archipiélago. El 18 de septiembre, la subsecretaria parlamentaria para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, sostuvo que Londres apoya a las compañías involucradas en actividades económicas en las islas y defendió la explotación de sus recursos naturales.

El Gobierno británico también publicó una guía dirigida específicamente a empresas y particulares que hagan negocios con las islas, en la que ratificó su respaldo a las actividades económicas vinculadas, entre otros sectores, con los hidrocarburos.

La postura contrasta directamente con la sostenida por la Argentina, que considera ilegítimas las licencias concedidas para la exploración y explotación de recursos en Malvinas sin autorización de Buenos Aires.
Cinco años más para las petroleras

La prórroga anunciada alcanza a todas las licencias offshore vigentes y busca garantizar a las compañías un horizonte más amplio para continuar con las inversiones y los trabajos de exploración.

«Estas prórrogas brindan seguridad a los operadores, permitiéndoles continuar invirtiendo y desarrollando sus áreas asignadas», sostuvo Cheryl Roberts, integrante de la Asamblea Legislativa isleña y responsable de las áreas de Comercio, Industria y Recursos Minerales.

La administración de las islas indicó además que el Departamento de Recursos Minerales trabaja con los titulares de las licencias en nuevos programas para el período prorrogado, que incluirán compromisos para avanzar con perforaciones adicionales de evaluación.

La decisión británica llega en un momento especialmente sensible por el avance de Sea Lion, el proyecto petrolero ubicado aproximadamente 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas y que se convirtió en uno de los principales focos de la disputa entre Buenos Aires y Londres.
Sea Lion, en el centro de la disputa

El proyecto es encabezado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration. Esta última posee una participación del 35% y confirmó que ambas compañías adoptaron en diciembre de 2025 la decisión final de inversión para avanzar con la primera fase del desarrollo. La producción inicial está proyectada para el primer trimestre de 2028.

Mientras las compañías avanzan con el proyecto bajo las autorizaciones concedidas en las islas y con el respaldo británico, la Justicia argentina dictó una medida destinada a frenar su ejecución.

El 16 de septiembre, la jueza federal de Río Grande Mariel Borruto ordenó a Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum Development and Production Limited abstenerse de iniciar, continuar o ejecutar Sea Lion. La resolución se produjo a partir de una presentación de la Asociación de Abogados y Abogadas Ambientalistas y del Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas de La Plata, que plantearon un posible daño ambiental y soberano.
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En paralelo, la administración de las islas aprobó que Navitas Petroleum Atlantic Limited adquiera una participación del 65% en la licencia PL001, un bloque ubicado junto al área de Sea Lion. Según el anuncio oficial, la intención es acelerar la evaluación y eventual desarrollo de ese sector.
La ofensiva argentina y la respuesta de Londres

El Gobierno de Javier Milei intensificó durante septiembre las medidas contra las empresas involucradas en la actividad petrolera en Malvinas.

El 4 de septiembre, Cancillería inició procedimientos sancionatorios contra 45 personas humanas y jurídicas presuntamente vinculadas con la exploración y explotación de hidrocarburos en la zona. Cuatro días después, el Ejecutivo incorporó otros 15 sujetos a los procedimientos, llevando el total informado a 60.

Además, el Gobierno argentino promovió una denuncia penal contra Navitas Petroleum Development & Production, Navitas Petroleum Atlantic, Navitas Petroleum LP, JHI Associates y Eco (Atlantic) Oil & Gas por su presunta participación en actividades realizadas sin autorización argentina.

La administración de Milei sostiene que las actividades hidrocarburíferas desarrolladas en las aguas circundantes a las Malvinas sin autorización argentina violan la legislación nacional y afectan los derechos soberanos reclamados por el país.

El Reino Unido rechaza esa posición. En su respuesta más reciente, Londres sostuvo que la Argentina no tiene jurisdicción sobre las actividades desarrolladas en las islas y ratificó su respaldo político y diplomático a las empresas que operan allí.

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