Un hombre de 34 años se presentó de manera espontánea en una comisaría de Charata y admitió haber asesinado a una joven de 22 años en José C. Paz.
Un estremecedor caso de femicidio tuvo un inesperado capítulo en la provincia del Chaco. Un hombre de 34 años se presentó de manera espontánea en una comisaría de Charata y confesó haber asesinado a una joven de 22 años en la localidad bonaerense de José C. Paz . Horas después, a partir de la información que aportó, la Policía halló el cuerpo de la víctima enterrado en un pozo ciego .
La víctima fue identificada como Karina Elizabeth Domínguez Cáceres, de 22 años, quien era buscada desde el 13 de julio, cuando su pareja denunció su desaparición.
De acuerdo con el informe policial, Daniel Ignacio González relató que el crimen ocurrió el 11 de julio y aseguró que, tras matar a la joven, ocultó el cuerpo en el pozo ciego de su vivienda antes de viajar a la provincia del Chaco .
Tras la confesión, efectivos de la Policía del Chaco se comunicaron con la Comisaría Segunda de José C. Paz para verificar la información. Con intervención del fiscal Rodrigo Suárez, de la Unidad Funcional de Instrucción N° 25 Descentralizada de Malvinas Argentinas, se realizó un procedimiento en la vivienda señalada por el acusado.
Durante las tareas de excavación, peritos judiciales encontraron el cuerpo sin vida de la joven en el lugar indicado por González, lo que permitió avanzar con la investigación y ordenar su detención.
Inicialmente, la causa había sido caratulada como «supuesto homicidio», pero luego fue recaratulada como femicidio debido a las características del hecho y al vínculo entre la víctima y el acusado.
González permanece detenido en una dependencia policial de Charata , mientras la Justicia bonaerense tramita su traslado para continuar con el proceso judicial en la provincia de Buenos Aires.
Según trascendió de la investigación, familiares del acusado lograron identificarlo en imágenes de cámaras de seguridad difundidas durante la búsqueda y señalaron a los investigadores que él mismo les había confesado telefónicamente el crimen y el lugar donde había ocultado el cuerpo. Ese dato coincidió con la declaración que posteriormente realizó ante la Policía en Charata y fue clave para el hallazgo de la víctima.
