Se trata de un ciudadano de 40 años, quien llegó con toda su familia pero su jefe lo esclavizó, trabajando 18 horas por día y cobrando 50 mil pesos.
Este miércoles se dio a conocer la historia de Gustavo Moras, de 40 años, y su familia, quien viajó desde Gancedo, Chaco, hasta la zona oeste de Buenos Aires, para trabajar y buscar mejoras para sus hijos. El hombre llegó el 5 de abril de 2024 pero denunció que fue víctima de trabajo esclavo por parte de su empleador.
«En ese momento, me dijo que traiga a mi familia, que él me pagaba los pasajes y después yo le iba devolviendo. Un amigo me contactó», contó Gustavo.
Asimismo, el hombre sostuvo que comía una vez al día y dormía dos horas. Además, trabajaba desde las 6 hasta las 20, y a la noche hacía de sereno. Si no, no le pagaban. «Mis hijos le daban de comer a los animales, y si no lo hacían, los retaban. Trabajaba de lunes a lunes y me pagaban 50 mil pesos», dijo. Los menores tienen entre 3 y 17 años.
Tras presentarse ante las autoridades para poner de manifiesto la situación, no para de recibir amenazas por parte del sujeto que lo trajo a la ciudad con falsas promesas de una vida mejor. También les quemó todas sus pertenencias.
Lo tenían encerrado, sin pagarle, haciéndolo trabajar en condiciones inhumanas. El hombre, visiblemente afectado, contó: «Me hacían dormir entre ratas». Sin embargo, logró escapar de este cautiverio laboral y desea regresar al Chaco.
Ahora, la situación se encuentra judicializada y el hombre debe quedarse en Buenos Aires, para seguir los trámites correspondientes.
