El escándalo del PAMI desnuda la interna oficialista  

El conflicto por el manejo de fondos en la obra social de jubilados revela una lucha de poder entre los aliados del presidente Javier Milei.

  El escándalo por presuntas irregularidades en la administración del PAMI (Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados) ha expuesto una profunda división interna en el gobierno de Javier Milei, enfrentando a dos bloques clave: el del ministro de Economía, Santiago Caputo, y el de la hermana del presidente, Karina Milei, cuyo entorno está vinculado a denuncias de financiamiento ilegal de campañas electorales.  

«Diezmos» y poder provincial: las acusaciones  

   Según investigaciones periodísticas y denuncias legales, funcionarios del partido La Libertad Avanza en varias provincias habrían exigido un 10% de los sueldos a empleados del PAMI y la ANSeS para financiar actividades políticas. Los responsables de estas prácticas estarían ligados al entorno de Karina Milei, incluyendo a los primos Martín y Lule Menem, figuras clave en la coordinación electoral del partido en territorios como Misiones, Chaco, Santa Cruz y La Pampa.  

   El caso más sonado es el de Carlos Adrián Núñez, designado por Karina Milei para liderar el partido en Misiones, quien fue denunciado penalmente junto a otros dirigentes por retención ilegal de salarios y la impugnación de listas electorales. Además, en otras provincias se investigan desvíos de fondos y licitaciones sospechosas, lo que ha llevado a pedidos de intervención en delegaciones del PAMI.  

La respuesta oficial: auditorías y señales cruzadas  

   Frente a la escalada de críticas, el gobierno anunció una auditoría interna en el PAMI, a cargo del secretario de Salud, Mario Lugones (padre de Santiago Lugones, socio de Caputo en el ámbito empresarial). En un comunicado, el instituto advirtió que «no se tolerará que el dinero de los jubilados termine en manos de vivos», una clara alusión a los Menem, considerados «manos derechas» de Karina Milei.  

   Esta medida, sin embargo, no ha logrado contener las tensiones. Mientras Caputo y su equipo apuestan por una limpieza institucional para blindar la gestión, fuentes cercanas a Karina Milei cuestionan las auditorías como una maniobra para debilitar a sus aliados en el interior, donde el partido busca consolidar su base electoral de cara a los comicios de 2025.  

Una interna que pone en riesgo la estabilidad gubernamental  

   El conflicto refleja una pugna por el control territorial y financiero dentro del oficialismo. Mientras Santiago Caputo impulsa un ajuste fiscal y una reducción del Estado, los Menem y sus aliados priorizan el fortalecimiento de estructuras locales, incluso si ello implica mecanismos de financiamiento cuestionables.  

   Este choque de visiones no solo pone en jaque la credibilidad del gobierno ante la opinión pública, sino que también complica la coordinación de políticas sociales en áreas clave como el PAMI. A menos de un año de las elecciones, la interna entre Caputo y Karina Milei podría definir no solo el rumbo económico, sino también la supervivencia política de La Libertad Avanza.  

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