CON “CACHO” SILVA SE FUE UN MAESTRO DEL PERIODISMO

Una de las glorias del periodismo deportivo chaqueño se ha ido de este mundo. Carlos “Cacho” Silva ha marcado toda una época, con un estilo particular y dejando una huella indeleble, por su calidad de persona, su humildad y su profesionalismo. Nos dejó a los 81 años, pero en la memoria y los corazones permanecerá por siempre.

  En noviembre de 2020 había sido elegido por la Federación Argentina de Periodistas Deportivos (FAPED) como “Maestro del Periodismo Deportivo”, junto con otras figuras relevantes de distintos puntos del país. Si bien abrazó la profesión con pasión, desde hacía varios años se desempeñaba como director de la Escuela Técnica Nº 33 de Barranqueras.

  En LT 16 de Sáenz Peña tuvo una incursión rutilante relatando fútbol, automovilismo, básquet y boxeo. Nació el 26 de marzo de 1940 en Presidencia Roque Sáenz Peña, donde cursó estudios primarios en la Escuela 136 de avenida 2 y calle 3 y se  recibió de Técnico Mecánico en la ENET N° 1 “Teniente Benjamín Matienzo” de la ciudad termal.

  Sus primeros pasos en la actividad periodística comenzó a darlos en 1963 cuando ingresó a LT 16, por entonces filial de Radio Splendid de Buenos Aires, donde cumplió tareas como locutor de Informativo. Al poco tiempo fue convocado por Oscar Ludueña para integrar el programa “Momento deportivo” que se difundía diariamente de 19,00 a 19,30 para suplantar a Omar Sotelo.

  El pasado martes 26 cumplió 79 años. Lo hizo rodeado del afecto de su familia y compañeros de trabajo. Enamorado de la Escuela, encontró el refugio para seguir generando ideas para su crecimiento. Y por eso con absoluta justicia, se impuso su nombre “Director Carlos Silva” a la Escuela EET N° 33. Para quienes lo tratamos tantos años en el periodismo era simplemente “Cacho”. Hoy sigue despuntando el vicio con su valiosa columna de los domingos sobre Educación en NORTE.

  Nació un 26 de marzo de 1940 en Presidencia Roque Sáenz Peña, hijo de María Esther Salvatierra y Ramón Silva, ella ama de casa y el padre obrero ferroviario. Su formación primaria la cursó en la Escuela 136, ubicada en la calle 3 esquina 2 de la ciudad termal, cuyo director era don Carlos Lezca.

  La secundaria la hizo en dos etapas. Inició el primer año en la ENET N° 1 “Teniente Benjamín Matienzo” ubicada en calle 14 entre 5 y 7, cursando hasta cuarto año; con 17 años cumplidos ingresó como cadete a la Policía Federal Argentina en Capital Federal, donde solo aguantó seis meses la “verticalidad”, regresando a Presidencia Roque Sáenz Peña, hasta que fue llamado al servicio militar obligatorio, trabajó como tornero en talleres de la ciudad.

Como docente también aportó su visión sobre la educación en el diario Norte

  Ahí aparece el relato de Cacho Silva: “Hasta cuarto año, por creer que estaba enamorado, dejé la Escuela para irme con ella a Buenos Aires. Recuerdo que mi padre me salvó, bajándome del tren. No se enojó, me habló y me dio sabios consejos. Me puse a trabajar en un taller donde había tornería, aprendí el oficio, que en el tiempo me sirvió de mucho.

  Luego del servicio militar, salí convencido de que debía terminar la secundaria. Y debo reconocer la grandeza de los directivos, que con 21 años me permitieron cursar en el turno diurno de la Escuela Benjamín Matienzo.  Y ese director de entonces el ingeniero Martinet, me dijo que no importaba la edad, sino la voluntad y el deseo que tenía de terminar mis estudios. Hoy te mandarían a la nocturna”.

  Secundario y radio

  Cumplido el servicio militar, reingresó en cuarto Año en la ENET N° 1 donde se recibió de Técnico Mecánico y mientras cursaba esa etapa final del secundario, comenzó a incursionar en la radiofonía, en LT16 Radio Sáenz Peña con un microprograma que se emitía al mediodía titulado “La Voz del Club Deportivo Acción”.

  En el último año del secundario ingresó como locutor de informativos a LT16, donde además comenzó a dar los primeros pasos como periodista deportivo en el programa “Momento Deportivo” que por entonces dirigían Oscar Ludueña y Omar Sotelo.

Silva con «Pifa» Villalba, en uno de los tantos relatos por LT 16.

  Ya recibido como Técnico Mecánico, quedó al frente del programa y comenzó a afianzar una carrera que le daría innumerables satisfacciones, llegando a trasmitir una carrera de Fórmula 1 en el Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires en el año 1972 y posteriormente, ya afianzado en la tarea fue protagonista de relatos deportivos de competencias automovilísticas locales, provinciales, regionales y nacionales y también del fútbol local y de AFA durante la participación de  For Ever y Mandiyú en torneos nacionales de primera división, y también de veladas boxísticas con participación de figuras como Carlos Monzón y otros de gran envergadura. Asimismo relató torneos argentinos de básquetbol en distintos escenarios del país, recibiendo por entonces una distinción del Rotary Club de Presidencia  Roque Sáenz Peña.

  La docencia

  Paralelamente a esta pasión por el periodismo deportivo, desde  1969 inició su tarea en la docencia con el cargo de Preceptor en sien

do luego profesor de materias como Seguridad e Higiene, Dibujo Técnico, Proyecto de Máquinas hasta el año 1980 en que por vaivenes de la vida llegó a Resistencia, donde recaló como hombre de Prensa en la Casa de Gobierno. A partir de 1982 volvió a la docencia, en la por entonces denominada Escuela de Educación Técnica Profesional N° 12 del Barrio Santa Inés, que al año siguiente se denominaría Centro de Formación  Pre Profesional, más conocida en la actualidad como MEVAL, donde se desempeñó como maestro de Enseñanza Práctica, profesor de Dibujo y Regente Técnico, hasta comienzos del año 1993.

  A los 48 años se graduó como Maestro de Educación Práctica  (MEP) el 19 de diciembre de 1988, integrando la primera camada de egresados del Instituto Superior del Profesorado de Educación Técnica y Profesional, un título docente que lo ponía a resguardo de eventuales desplazamientos, con promedio general de 7,56, promedio de 10 en Práctica de la Enseñanza y concepto sobresaliente.

  Director en Barranqueras

  El 8 de junio de 1993, fue designado director interino en el recién creado Ciclo Básico Técnico de Barranqueras dando comienzo a otra etapa llena de desafíos. Posteriormente fue designado titular en el cargo base de Maestro de Enseñanza Práctica y en 12 horas cátedra de Dibujo Técnico en la EET N° 18 de Quitilipi y la EET N° 28 de Machagai, donde se encuentra en uso de licencia por ascenso de jerarquía.

  Su tenacidad y fe atesorando siempre el concepto de Almafuerte de “No te des por vencido, ni aún vencido”, además de creer a pie firme en las utopías y ser un gran soñador, le permitieron llegar al glorioso presente de haber concretado, junto a sus docentes, una escuela de primer nivel, no solo en lo edilicio, sino también en lo didáctico pedagógico, con alumnos que egresan con un excelente nivel y que han llevado con sus logros en competencias nacionales de Electrónica donde han ganado primeros puestos durante los últimos diez años consecutivos, a que la Escuela alcance reconocimiento nacional e internacional.

  Director Carlos Silva

  El gran premio para esta entrega lo recibió Carlos Silva en 2014 cuando el Ministerio de Educación del Chaco, luego de una gestión realizada por alumnos, docentes y apoyada por el Rotary Club de Barranqueras, la Cámara de Diputados y la comunidad educativa en general , le impuso a la EET N° 33 el nombre de “Director Carlos Silva”.

  También cabe destacar su desempeño como integrante de la Redacción del entonces Diario El Territorio donde desempeñó tareas de periodista deportivo especializado en automovilismo.

  Posteriormente se vinculó al Diario Norte donde cumplió como periodista distintas facetas  en lo general, deportes y tuvo a su cargo durante varios años la columna semanal denominada “7 Días en la Educación”. Promediando el 2012 obtuvo la jubilación en dicho matutino.

  Distinciones

  A lo largo de su extensa carrera, recibió numerosas distinciones comenzando por la entregada por Rotary Club de Presidencia Roque Sáenz por la contribución a la difusión del deporte del interior chaqueño. Luego también recibió menciones de la Cámara de Diputados, fue designado Docente del Año por el Rotary Club de Barranqueras, Socio Honorario por el Círculo de Periodistas Deportivos del Chaco, Mención honorífica de la Universidad Abierta Interamericana  y Diploma otorgado  por el Rotary Club de Barranqueras, por su desempeño como presidente de la entidad.

  El deporte

  “Mi club fue General Belgrano, donde jugué en quinta, cuarta y primera división, en los primeros años de la década del 50. Incluso tuve la oportunidad de enfrentar  a equipos profesionales que venían a jugar al Chaco. Tuve como rivales a Willington y Yudica entre otros. Fui a Aprendices Chaqueños, donde pude disputar un encuentro frente Rosario Central como refuerzo. A los 20-21 años apareció esto tan hermoso,  que es el periodismo deportivo que me atrapó definitivamente”.

  La radio

  En ese tiempo hubo un concurso de locutores en Sáenz Peña, donde fui elegido. Cuando fuimos a hacer los papeles, me pidieron el título secundario. Le exhibí el del ciclo básico, “no sirve”, me dijeron. Y no me tomaron. Le dieron el cargo a Osvaldo Maffei recuerdo, un gran locutor de la Termal. Me puse a estudiar, pero mientras conseguí que me dieran un lugarcito en “la única radio”, a través del ofrecimiento de Anita Niccoli, una persona vinculada a la radio, que se llamaba “La Voz del Club Deportivo Acción”, que duraba 5 minutos. Ella impuso el nombre de Cacho, como todos me conocen hasta hoy.

  Al poco tiempo se produjo un huequito en la radio, y me proponen ser locutor de informativo. La Escuela me permitió hacer el turno de locutor, no iba a la

tarde a taller, pero debía rendirla a fin de año. Mi turno era de 16  a 22.

  También arranqué en Momento Deportivo con este gran tipo que es Omar Sotelo, Oscar Ludueña, Mario Fernando Romano, después cuando yo conducía llegaron Alejandro Sobol, Pifa Villalba, Oscar Ramella, que también dejaron su huella.

  Transmisiones inolvidables

  La radio y el periodismo deportivo, me dieron cosas que no se pueden olvidar. En LT 15 fue la primera radio que transmitió la F-1 desde la ciudad de Buenos Aires, en 1972 cuando Carlos Reutemann se quedó en la última vuelta. Fuimos los primeros. Despertamos a los de Resistencia, que se fueron Al año siguiente a Interlagos, Brasil

  Los zonales: Salíamos un jueves a Misiones, Corrientes y distintos puntos del Chaco, el recuerdo inolvidable con pilotos de aquella época, con quien también cultivábamos una gran amistad.  Me daba el lujo de llevar algún alumno de la escuela que hacía de cronometrista, cuando era profe en la Benjamín Matienzo.

  Boxeo: Me marcó y mucho. Fue una época linda, con Cagliero y Mancuello que llevaron al boxeo a Sáenz Peña grandes figuras. Una de esas, aunque no era todavía campeón, fue Carlos Monzón. Me acuerdo de un combate frente a Mario Taborda, que en el club Sportivo le pintó la Cara a Monzón en el primer asalto, y el santafesino se enojó mucho. En el segundo sacó un derechazo tremendo al hígado que dobló a Taborda que no se pudo levantar. El público gritaba tongo, tongo. Nada que ver, los golpes de Monzón eran implacables.

  El personaje

  Y decimos el personaje, no por Carlos Monzón sino por Cacho Silva. Luego de esa pelea con Taborda fuimos a cenar ahí por la Avenida 9, lo de Espinoza, y tomamos algunos vinos. Uuy… dijo Carlos, tengo que esperar hasta mañana a la tarde para regresar en micro. Ahí tenés mi auto, le dije, y primero se negó. Le volví a insistir, diciéndole que yo vivía enfrente y que tenía otro auto para moverme. A las 3,30 de la mañana tomó el Torino y se fue a Santa Fe. Me lo mandó una semana después. Me hice muy amigo, y siempre me invitaba a su casa pero nunca pude ir, por una cosa u otra.

  La nota que no fue

  Cuando estaba en NORTE, fuimos armando todo para hacer un viaje hasta  el penal de Las Flores en Santa Fe, para una entrevista con Carlos Monzón. Teníamos todo los contactos hechos, y cuando faltaba una semana se produjo el accidente en una salida transitoria donde perdió la vida, cuando regresaba al penal, el 8 de enero de 1995.

  Electrónica y robótica   Siente un orgullo especial por su escuela EET N° 33 que lleva su nombre. “Director Carlos Silva”. Desde 2000 al 2017 nunca dejamos de ganar premios a nivel nacional en la WAI, Universidad Abierta Interamericana, donde se hacen la Robótica, somos la Escuela más ganadora del Chaco a Nivel Nacional, como además lo acredita el ranking. Estamos novenos, y luego aparecen dos escuelas más de nuestra provincia en los lugares 23 y 24. Tenemos un plantel fantástico, liderado por Hugo Fernández y otros profesionales de fuste.

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