Las estimaciones privadas anticipan una segunda caída trimestral consecutiva, pese a algunas señales de recuperación en septiembre. El retroceso del consumo, la pérdida de empresas y las dificultades de las actividades vinculadas al mercado interno marcan un escenario desigual.
La economía argentina podría haber ingresado en una recesión técnica durante el tercer trimestre de 2026, según estimaciones privadas que anticipan una segunda contracción consecutiva de la actividad. Aunque algunos indicadores mostraron una recuperación mensual en septiembre, el repunte no habría alcanzado para compensar las caídas acumuladas durante los meses anteriores.
El escenario fue analizado en un informe publicado el lunes por la agencia internacional Reuters, que reunió datos de consultoras económicas, indicadores sectoriales y testimonios de empresarios. Entre los factores que explican el deterioro aparecen la debilidad del consumo, las dificultades de la industria manufacturera y la presión de las importaciones sobre los productores locales.
La advertencia se conoce mientras el Gobierno sostiene su programa económico y destaca el desempeño de sectores como energía, minería y agro, que muestran una dinámica diferente a la de las actividades orientadas al mercado interno.
Uno de los indicadores que refleja las dificultades de la economía doméstica es el consumo. Según datos de la consultora Scentia citados por Reuters, las ventas acumuladas durante los primeros nueve meses de 2026 cayeron un 2,7% frente al mismo período del año pasado.
El relevamiento contempla operaciones en supermercados, comercios minoristas, plataformas de comercio electrónico y otros canales de venta. La retracción impacta sobre actividades que dependen principalmente de la demanda interna.
El informe también señala que, desde diciembre de 2023 hasta julio de este año, cerraron unas 32.300 empresas en el país, de acuerdo con datos del centro de estudios Fundar. La cifra representa una reducción del 6,3% respecto del total de unidades empleadoras registradas antes del inicio de la actual gestión.
La industria y la construcción siguen bajo presión
Los últimos indicadores sectoriales también muestran dificultades. Según los datos oficiales correspondientes a agosto, la producción manufacturera cayó un 3,2% interanual, mientras que el comercio mayorista y minorista retrocedió un 3,5%. La construcción, por su parte, registró una baja del 2,5% frente al mismo mes de 2025.
Las estimaciones preliminares de la Unión Industrial Argentina (UIA) para septiembre tampoco mostraron una recuperación sostenida: la producción manufacturera habría caído un 0,2% respecto de agosto y un 3,4% en la comparación interanual. De esta manera, el sector acumuló una contracción del 2,8% durante los primeros nueve meses del año.
La situación no es uniforme. La producción de petróleo y gas, la minería y algunas actividades agropecuarias muestran resultados favorables, impulsados por las exportaciones y las inversiones. Sin embargo, ese desempeño todavía no alcanza para compensar las dificultades de las actividades que dependen del consumo interno.
Qué anticipan las proyecciones para el cierre del año
Las estimaciones privadas coinciden en que la actividad habría vuelto a contraerse durante el tercer trimestre. Las consultoras Analytica y Equilibra calcularon una caída cercana al 2,5% frente al trimestre anterior, mientras que otras mediciones ubicaron el retroceso en torno al 2,6%.
Sin embargo, septiembre presentó algunos signos de recuperación mensual. Equilibra estimó una suba desestacionalizada del 0,5%, mientras que Analytica calculó un incremento del 1%. Esas mejoras no habrían sido suficientes para revertir el balance negativo del período.
La confirmación dependerá de los próximos datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), que permitirán establecer cómo evolucionó el Producto Bruto Interno durante el tercer trimestre.
