La mujer denunció al médico Gustavo Kumiega por un presunto abuso sexual ocurrido en Resistencia en 2022, presentó conversaciones de Instagram en las que le reprochaba lo sucedido. Actualmente reside en Emiratos Árabes Unidos y declarará el próximo lunes ante la Justicia chaqueña.
Una serie de conversaciones de Instagram se convirtió en uno de los principales elementos de una denuncia por presunto abuso sexual contra el ginecólogo Gustavo Kumiega. Los mensajes fueron aportados por Romina C., una mujer que asegura haber sido abusada por el profesional durante un encuentro privado en agosto de 2022 y que, más de cuatro años después, decidió llevarlo a la Justicia.
«A vos te importó una mierda que yo esté llorando y no tenía ganas de tener relaciones y lo hiciste igual» , fue uno de los mensajes que la mujer le envió al médico el 21 de agosto de 2022, pocos días después del episodio denunciado. Según las capturas incorporadas al expediente, la respuesta atribuida a Kumiega fue una sola palabra: «Besos» .
El intercambio forma parte de la documentación presentada por la denunciante ante la Justicia chaqueña y publicó Infobae. La mujer, que actualmente reside en Emiratos Árabes Unidos, declarará por primera vez ante el fiscal Jorge Cáceres Olivera el próximo lunes 19 de octubre, mediante una videollamada.
Los mensajes que continuaron después del presunto abuso
De acuerdo con las conversaciones presentadas, Romina y Kumiega se habían conocido a través de las redes sociales y mantenían un vínculo personal. A diferencia de otras denunciantes, ella no era paciente del ginecólogo.
El 17 de agosto de 2022, el médico le propuso encontrarse durante el fin de semana. «Hagamos algo este finde», «Te va a hacer bien» y «Vamos a algún lugar lindo» , fueron algunos de los mensajes que le envió.
Posteriormente, la invitó a su vivienda de Resistencia. «Sí, me gustaría, no tengo clases así que me queda cómodo» , respondió la mujer.
Según relató en su presentación ante la Unidad Descentralizada de Atención a la Víctima y al Ciudadano (UDAVyC) del Poder Judicial del Chaco, ambos llegaron a la casa del profesional en el automóvil de él, cenaron y conversaron. Durante la noche, Kumiega preparó gin tonic y Romina recordó haber consumido más de tres o cuatro copas.
En determinado momento, el médico le propuso subir a su habitación para mostrarle el dormitorio y su gato. Allí, según la denuncia, intentó besarla y le sugirió quedarse a dormir porque no estaba en condiciones de conducir. La mujer sostuvo que aceptó pasar la noche en la vivienda, pero que le aclaró expresamente que no quería mantener relaciones sexuales.
En su presentación judicial, explicó que tiene recuerdos fragmentados de las horas siguientes, aunque aseguró recordar lo ocurrido alrededor de las seis de la mañana, cuando se despertó.
«Yo le manifesté que estaba triste y que no tenía ganas de tener relaciones sexuales. Durante ese momento mi cuerpo permaneció paralizado. Me encontraba en estado de shock, llorando sin poder reaccionar de la manera en que hubiera querido» , expresó la denunciante.
Según su testimonio, el profesional mantuvo relaciones sexuales con ella pese a que le había manifestado su negativa.
«Recuerdo particularmente que, al finalizar, eyaculó en mi rostro. Ese momento fue especialmente impactante para mí y recuerdo que fue entonces cuando reaccioné emocionalmente ante lo que acababa de suceder. Sentí que había sido abusada, además de sentir mucho asco, tanto hacia él como hacia mí misma» , sostuvo.
Romina también relató que, después del episodio, el médico se recostó en la cama y realizó un comentario que recordó como algo similar a «qué buena mañana».
«Recuerdo que en ese momento estaba muy enojada, pero no le grité ni hice nada que pudiera considerarse una confrontación. Me sentía completamente indefensa y muy pequeña frente a la situación» , manifestó.
La mujer aseguró que, al regresar a su departamento, se bañó y se acostó, sin contarle inmediatamente a nadie lo sucedido.
Los chats que continuaron durante meses
El 26 de septiembre de 2022, Kumiega volvió a escribirle: «Espero que mejor». Un día después, le envió otra invitación: «Mañana salen birritas en Patagonia Corrientes».
Durante los meses siguientes, según las capturas aportadas, el profesional continuó enviándole fotografías de comidas, viajes y diferentes momentos de su vida cotidiana.
En una oportunidad compartió imágenes de una preparación gastronómica acompañadas de la frase «Cociné yo». También le hizo llegar un saludo navideño y, el 31 de diciembre de 2022, después de enviarle una fotografía de un café con leche y unos chipá, escribió: «Vengo acá y me acuerdo de vos» .
Las comunicaciones se habrían prolongado al menos hasta enero de 2023, cuando el ginecólogo volvió a enviarle fotografías personales.
Romina sostuvo que, pese a la insistencia de los mensajes, no tenía intención de retomar el vínculo. Finalmente, decidió denunciar lo ocurrido después de conocer los testimonios de otras mujeres que también habían acudido a la Justicia contra el mismo profesional.
Las otras siete denuncias contra el ginecólogo chaqueño
La presentación de Romina C. se conoció en medio de una investigación más amplia que involucra a Gustavo Kumiega. En total, ocho mujeres denunciaron al médico por diferentes hechos, seis de ellas por presuntas conductas indebidas durante consultas ginecológicas.
Estas primeras seis denuncias tramitan ante la fiscal Ana González de Pacce y están vinculadas con presuntos tocamientos indebidos, prácticas médicas irregulares, tratos degradantes y situaciones de violencia durante la atención de pacientes. Hasta el momento de la información difundida, la fiscal no había formulado una imputación.
A estas presentaciones se sumó una nueva denuncia conocida este miércoles, realizada por Melisa V., quien acusó al profesional de presunta mala praxis durante una cirugía practicada en marzo de 2022 en el Sanatorio Femechaco, de Resistencia.
La mujer aseguró que el ginecólogo le había diagnosticado tres miomas de gran tamaño y recomendado una intervención urgente. Después de la operación, una fotografía enviada por el médico la llevó a creer que le habían extirpado el útero. Sin embargo, estudios posteriores confirmaron que conservaba el órgano.
Esta última denuncia, acompañada por documentación médica y conversaciones de WhatsApp, todavía se encuentra bajo análisis.
Por su parte, la denuncia de Romina quedó a cargo del fiscal Jorge Cáceres Olivera, titular del Equipo Fiscal N° 4 de Resistencia , quien la citó a declarar de manera virtual el lunes 19 de octubre para profundizar en las circunstancias del presunto abuso sexual.
En tanto, el abogado Zacarías Issolo confirmó que fue designado como defensor de Kumiega, aunque aguardaba la formalización de su intervención.
