La defensa sostuvo que no hay elementos procesales que respalden una acusación por falso testimonio ni pruebas que acrediten una maniobra para eliminar rastros de sangre en la vivienda donde ocurrió el homicidio.
La defensa de Victoria Luz Cantero, imputada por el homicidio de Julián Álvarez Guardia, difundió un comunicado para responder a distintas versiones que circularon públicamente sobre la causa y sostuvo que algunas afirmaciones fueron presentadas como hechos procesales pese a que, según señaló, no constan de ese modo en el expediente.
Los abogados Celeste Segovia y Rodrigo Maidana Ladu hicieron foco en dos cuestiones: la situación de una testigo propuesta por la defensa y la versión sobre un supuesto intento de limpiar sangre en el lugar donde ocurrió el crimen.
En relación con los títulos y publicaciones que hablaron de una testigo «acusada», «investigada» o «denunciada por falso testimonio», los defensores afirmaron que, hasta el momento, no existe ninguna acusación, imputación ni denuncia formal por ese delito contra testigos ofrecidos por esa parte.
Según explicaron, sí existen cuestionamientos extrajudiciales y mediáticos formulados por la querella sobre el contenido de una declaración testimonial, además de medidas destinadas a contrastar determinados aspectos de ese testimonio.
Sin embargo, la defensa sostuvo que convertir esos planteos en una acusación o en una investigación por falso testimonio implica otorgarles un alcance procesal que, a su entender, no tienen. También remarcaron que publicaciones anteriores vinculadas con la misma causa ya habían consignado la inexistencia de una imputación formal contra la testigo.
La versión sobre la supuesta limpieza de sangre
El comunicado también se refirió a la versión que indicaba que habría existido un intento de «limpiar sangre con un lampazo» en la vivienda donde ocurrió el homicidio de Julián Álvarez Guardia. La defensa indicó que esa afirmación fue difundida a partir de declaraciones realizadas públicamente por el abogado de la querella y cuestionó que sea presentada como un hecho acreditado dentro de la investigación.
«La defensa señala que la mera presencia de un escurridor o de trapos de piso en una vivienda no acredita, por sí misma, que hayan sido utilizados para eliminar rastros ni permite afirmar que existió una maniobra destinada a alterar la escena», señalaron.
En ese sentido, los abogados sostuvieron que la existencia de una eventual maniobra destinada a borrar o modificar evidencias debe surgir de elementos objetivos incorporados a la causa. «La existencia de una maniobra de limpieza debe surgir de evidencia objetiva y pericial, no de inferencias formuladas públicamente por una de las partes», remarcaron.
Segovia y Maidana Ladu aclararon, además, que reconocen el derecho de la querella a formular hipótesis, solicitar medidas y discutir las pruebas producidas en el expediente.
No obstante, insistieron en diferenciar esas interpretaciones de hechos procesales ya establecidos. «La defensa respeta plenamente el derecho de la querella a formular sus hipótesis, solicitar medidas y controvertir la prueba. Pero una hipótesis de parte no constituye un hecho probado, una valoración no equivale a una imputación y un cuestionamiento a un testimonio no convierte a un testigo en acusado de un delito», expresaron.
Pedido de responsabilidad en la comunicación
En el cierre del comunicado, la defensa pidió especial cuidado al momento de informar sobre una causa que continúa en plena etapa investigativa. «Solicitamos, por ello, especial responsabilidad en la comunicación pública de una investigación penal que se encuentra en pleno desarrollo, distinguiendo con claridad los actos procesales efectivamente existentes de las opiniones, interpretaciones o estrategias de cada una de las partes», indicaron.
Finalmente, los abogados remarcaron que las conclusiones sobre lo ocurrido deberán surgir de las pruebas incorporadas al expediente.
«La verdad de los hechos deberá establecerse mediante la prueba, las pericias y las garantías propias del proceso penal, y no a través de anticipaciones mediáticas», concluyeron.
