Este lunes marca un punto de inflexión con el avance del proceso judicial en Estados Unidos y un interinato que busca sostener el control político en Caracas, en medio de protestas, tensiones internas en el chavismo y presiones internacionales por un rumbo claro de transición.
Este lunes 5 de enero, dos días después de la captura de Nicolás Maduro , encuentra a Venezuela atravesando uno de los momentos más tensos de su historia reciente. Maduro enfrenta a la justicia estadounidense tras su captura y traslado, mientras en Caracas gobierna de manera interina Delcy Rodríguez , con las Fuerzas Armadas en estado de alerta y una sociedad sumida en la incertidumbre.
El proceso judicial contra Maduro se convierte en el eje de la escena internacional de esta jornada. Los cargos vinculados a narcoterrorismo y tráfico de drogas trasladaron la disputa del plano político al tribunal, mientras los gobiernos del mundo miden palabras y alineamientos. Washington habla de «transición»; los aliados de Caracas, de «agresión»; buena parte de la región, de «riesgo de escalada».
Desde el Palacio de Miraflores, Delcy Rodríguez intenta sostener el orden interno. Asumió por decisión del Tribunal Supremo de Justicia como presidenta interina y enfrenta un doble desafío: administrar el país y a la vez demostrar legitimidad en un contexto atravesado por la intervención militar extranjera y el vacío abrupto de liderazgo dentro del chavismo.
¿Cómo se llegó hasta acá?
La madrugada del 3 de enero fue el punto de quiebre . Explosiones, sobrevuelo de aeronaves militares y bombardeos selectivos marcaron el inicio de una operación de Estados Unidos contra objetivos militares venezolanos. En cuestión de horas se declaró el estado de emergencia y, en paralelo, se confirmó la captura de Nicolás Maduro y de Cilia Flores, luego trasladados a territorio estadounidense.
Con el presidente fuera del país y bajo custodia, se activó la ingeniería institucional. La Sala Constitucional del Tribunal Supremo designó como mandataria interina a Delcy Rodríguez. Desde ese momento, el gobierno pasó a funcionar en modo contingencia, con una oposición expectante y con las Fuerzas Armadas convertidas en actor decisivo.
Las reacciones internacionales se desplegaron en cadena: condenas a la operación militar, respaldos a la transición, llamados al diálogo y advertencias sobre el precedente que implica la captura de un jefe de Estado en funciones. El eje geopolítico volvió a pasar por Caracas, con Washington en el centro de la escena.
Línea de tiempo
Sábado 3 de enero
- Operación militar estadounidense contra instalaciones civiles y militares en distintos estados venezolanos.
- Explosiones y sobrevuelo de aeronaves en la madrugada en Caracas y otras ciudades.
- Declaración del estado de emergencia interna.
- Captura y posterior traslado de Nicolás Maduro y Cilia Flores a Estados Unidos.
- Confirmación de cargos vinculados a narcotráfico y conspiración.
Domingo 4 de enero
- El Tribunal Supremo designa a Delcy Rodríguez como presidenta encargada.
- Reuniones reservadas con la cúpula militar para garantizar alineamiento.
- Inicio de protestas y contramarchas en distintos puntos del país.
- Primeras reacciones internacionales y pedidos formales de explicaciones en organismos multilaterales.
Lunes 5 de enero
- Maduro comparece ante la justicia estadounidense.
- Se consolida el interinato político en Caracas, todavía sin cronograma definido.
- Crecen las presiones para convocar a elecciones y establecer una transición negociada.
- Continúan los operativos de seguridad y los controles en zonas estratégicas.
